Mediante el régimen de Separación de Patrimonios antes del Matrimonio, se establecerá legalmente que los bienes son de propiedad de cada integrante de la pareja, de manera que, cada cónyuge conserva a plenitud la propiedad, administración y disposición de sus bienes presentes y futuros, percibiendo para sí mismos, los frutos de dichos bienes.